viernes, 9 de noviembre de 2012

El Perturbado Pez Betta

Bueno, para empezar  este pequeño amiguito, es parte de una familia llamada "Laberintidos" lo cual denota que tienen un "laberinto" que no es mas que un organo que tiene las funciones de un pulmón  el pez betta, como sus demás parientes, son peces que respiran oxigeno atmosférico, es por eso que estos pequeños perturbados sacan su trompita del agua, dentro de las variedades de estas especies están, por el rubro de las colas (las pondré en orden de rareza):

Betta Splendens, que seria el nominal:




Betta Cola de Corona:

Betta Doble Cola:


Betta Cola de Delta:

Betta Super Delta:

Betta Plakat:


Betta Media Luna:

Ahora, por mestizajes de colas:

Betta Cola de Peine (Cruza de todas las variedades de bettas con Cola de Corona, a excepción del Media Luna)

Cola de Peine Splendens x Cola de corona

Cola de Peine  Doble Cola x Cola de Corona:


Betta Medio sol (Cruza de Media Luna y Cola de Corona)

Betta Luna Llena (Cruza de Media Luna y Doble Cola)


Bueno esperen que esta entrada de estos pequeños perturbados les guste, en un futuro, pondré entradas acerca de las hembras de estas fases, de como criar los bettas en casa y como sacar las genéticas con respecto a colores y colas, los veo luego Perturbados!!!! ya saben, espero sus reproches e injurias con respecto al post, ahí no vidrios!!!

jueves, 8 de noviembre de 2012

Un chiste!!!!!

Estaba un señor viajando en la carretera, se le acaba la gasolina, y tiene que detenerse en media carretera, desesperado, pues no sabe mecanica, se pone como histerico a buscar una forma de salir de la situacion, estaba buscandole una solucion cuando escucha una voz, la cual dice: "es el enfriador", el tipo busca desesperado, pero no encuentra nada, ni a nadie, pero vuelv e a escuchar "es el enfriador", cuando el tipo voltea al cofre, hay un caballo blanco viendo el carro, y este caballo voltea a ver al señor y le dice: "estoy seguro que es el enfriador, coenctalo bien y ya no tendras problema" el tipo hace caso, con todo el panico del mundo ajusta el enfriador, arracna su carro y se va de ahi.

Llega al poblado mas cercano, entra a la cantina, pide un caballito y se lo toma en friega, el cantinero, al verlo todo preocupado, le pregunta ahcerca de sus males:
- Disculpe caballero, ¿que le ha pasado?
- Tube una experiencia muy desagradabloe, un caballo blanco me dijo como arreglar mi carro
- ¿Un caballo blanco?
-¡Si un caballo blanco!
-¿Seguro que fue un caballo blanco?
-¡Si, estoy seguro que fue un caballo blanco!
-Ijoles señor... pues que bueno, ¡Por que el caballo negro no sabe nada de mecanica!



Espero sus reclamos y criticas, los veo luego!!!!
RINCÓN DE UN PERTURBADO

Bueno toda la banda y amiguines que estén viendo este blog, la intención de este mismo es simplemente postear cosas que sean de interés general, música  literatura, ciencia, chistes, historia, leyendas, en pocas palabras, un blog de información variada, por que todos tenemos un perturbado dentro, y este pequeño ser es el que nos da nuestras fascinaciones e intereses fuera de lo común  por lo mientras, su servidor perturbado dará la primer entrada con una leyenda que usamos en el concurso de ofrendas en la Escuela Superior de Turismo, sobre el "Animeecheri k’uinchekua" que en Purépecha significa "la fiesta de las animas, les dejo la leyenda, en lo personal, una de mas hermosas que tiene nuestra tierra, de el estado de Michoacán, en la región de Janitzio, ¡¡¡¡Espero lo disfruten!!!!!



Corría el siglo XVI. Eran tiempos de la conquista en México, y en el actual territorio de Pátzcuaro el rey Tangaxhuán II debía decidir entre enfrentar con su ejército a los españoles o huir lejos de una batalla que inevitablemente llegaría.

Para evitar su caída, en el palacio de Tzintzuntzan llenó sacos con parte de un tesoro y los colocó en cuatro embarcaciones. Oro, plata y piedras preciosas acompañaron al rey, la reina y la princesa Mintzita en su escape hacia el sur, mientras los pobladores observaban con miedo cómo abandonaban su tierra.

En medio de la oscuridad de la noche y a través del lago, las canoas se detuvieron frente a la isla de Janitzio ante el llamado de su gobernante que salió a su encuentro y, tras dar muerte a los remeros, el monarca, el gobernante y las dos mujeres abordaron otra lancha luego de hacer hundir los tesoros que llevaban consigo.

Pero con la invasión extranjera había llegado también la persecución: el español Nuño de Guzmán, presa de su ambición, capturó y torturó a Tangaxhuán para hacerle confesar el lugar donde escondía sus riquezas. Con el fin de salvarle la vida de aquel tormento, la familia real decidió recuperar el tesoro para entregarlo, por lo que Mintzita rogó a su marido, Itzíhuappa, le preguntara al gobernante de Janitzio el lugar donde las canoas habían sido hundidas.

El llamado “hijo del agua”, valiente guerrero del ejército purépecha y experto buceador, supo por palabras de su padre el sitio exacto en el que yacían las riquezas, pero éste nunca le mencionó de los remeros muertos. Entonces navegó de inmediato a través del lago hacia el punto indicado y al llegar a él se sumergió en sus profundidades.

El brillo del oro y los destellos despedidos por los diamantes captaron su atención: había encontrado el tesoro que salvaría la vida de Tangaxhuán II. Sin embargo, algo le impedía llegar adonde se hallaban las riquezas. De repente, su rostro se llenó de terror y su cuerpo tembló ante lo que sus ojos veían: veinte cadáveres pálidos y descarnados que cuidaban los valiosos objetos; eran los guardianes infernales encargados de resguardarlos.

La impresión de aquella imagen bajo el agua hizo que Itzíhuappa perdiera el conocimiento, lo que le provocó un desmayo y por ello jamás pudo regresar a la superficie. Se convirtió así en el guardián número veintiuno de aquel tesoro escondido por los purépechas y tan anhelado por los españoles.

Cuenta la leyenda que la princesa Mintzita murió en espera de ver nuevamente a su amado y es durante la Noche de Muertos que ambos regresan; ella, en la orilla del lago con la esperanza de encontrarlo, y él surge entre las sombras del agua. Aparecen para recibir las ofrendas de los vivos en el territorio gobernado por Curicaueri, dios azul de las aguas o guardián del paraíso; el paso hacia el reino de los muertos a través del lago y la ciudad, según consideraban sus habitantes.

Y así, mientras las llamas de los cirios se vislumbran tenues, un manto estelar fulgura en el cielo y el lago gime como un alma en pena, los dos príncipes volverán por una noche a visitar “el lugar que se tiñe de negro”.